DIETA MEDITERRÁNEA

La dieta mediterránea aporta grandes beneficios a nuestro organismo: es equilibrada, variada y saludable.

Un estudio científico ha revelado que, acompañada de Aceite de Oliva Virgen Extra, reduce notablemente la incidencia de problemas cardiovasculares. Las causas de tales propiedades parecen estar en los ácidos grasos monoinsaturados presentes en el aceite de oliva, que reducen el nivel de colesterol en sangre. Muchos estudios han demostrado que estos ácidos grasos regulan las proporciones sanguíneas de HDL ("colesterol bueno") y LDL ("colesterol malo"). Es por ello que la menor mortalidad cardiovascular se da en los países mediterráneos. El consumo de pescado azul y el consumo moderado de vino también disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Nuestra dieta está asociada a un menor riesgo de deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer, así como a un menor índice de obesidad abdominal y a los efectos antioxidantes beneficiosos para el organismo humano.

Esta cultura alimenticia se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales, tales como pan, pasta, arroz, verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos; el empleo de aceite de oliva como fuente principal de grasa; un consumo moderado de pescado, marisco, aves de corral, productos lácteos (yogur, quesos) y huevos; el consumo de pequeñas cantidades de carnes rojas y aportes diarios de vino y vinagre de vino consumido generalmente durante las comidas.

Dieta mediterránea
Pirámide alimenticia

Estas son sus principales características

  1. Abundancia de alimentos de origen vegetal frutas, verduras, pan, pasta, arroz, cereales, legumbres y patatas
  2. Consumir alimentos de temporada en su estado natural, escogiendo siempre los más frescos
  3. Utilizar el aceite de oliva como grasa principal, tanto para freir como para aderezar
  4. Consumir diariamente una cantidad moderada de queso y yogur
  5. Consumir semanalmente una cantidad moderada de pescado, preferentemente azul, aves y huevos
  6. Consumir frutos secos, miel y aceitunas con moderación
  7. La carne roja algunas veces al mes
  8. Consumir vino con moderación normalmente durante las comidas y preferentemente tinto
  9. Utilizar las hierbas aromáticas como una alternativa saludable a la sal
  10. Realizar alguna actividad física regular para hacer trabajar al corazón y mantener en forma nuestras articulaciones y nuestro tono físico